- Maestla, ¡¡¡ya sé algo sobre el cuerpo humano por dentro!!!

Toni lleva un rato malhumorado porque todos sus compañeros están participando en la lluvia de ideas sobre "lo que ya sabemos" y él no sabe qué decir. Pero justo ahora se le ha iluminado la cara, ha levantado el brazo, ha saltado de su silla y da botes sin parar hasta que le miro y le pregunto:
- ¿Sí, Toni? ¿Ya te has acordado? ¿Qué es lo que sabes del cuerpo?
- Que aquí -dice mientras señala su pecho con las dos manos- tenemos los
polvorones.
- ¿Los "polvorones"? ¿Estás seguro?
- Sí, sí, los polvorones.
Miro a los demás y repito la pregunta:
- ¿Estáis de acuerdo con Toni? ¿Tenemos polvorones en el cuerpo?
- Si -aseguran ellos. Y me explican, por si no lo sé:
- Pero no son los que se comen ¿eh? no son los de navidad. Son otros.
- Sí, son otros. Que se "escachuflan" cuando respiramos -acaba Toni su intervención- y luego se vuelven a hinchar.