martes, 21 de agosto de 2007

¿De verdad no tienes hijos?

Esa pregunta me hacía Marisol un día tras otro. Me miraba con sus grandes ojos negros en los que mezclaba un poquito de curiosidad con un mucho de desconfianza.
Sin duda, yo tenía que estar mintiéndola. ¿Cómo no iba a tener hijos?
- Pues no, no tengo hijos.
- Si yo te he visto con un niño pequeño...
- Sí -respondía yo pacientemente- pero no es mi hijo, es mi hermano.
- Yo creo que sí que tienes hijos...
Y se alejaba para seguir jugando con sus compañeros. Pero al día siguiente volvía a la carga:
- Tú tienes hijos.
- Que no Marisol, que no tengo hijos.
- Sí, claro que tienes.
- No tengo - insistía yo, mientras mi paciencia (y mis respuestas) empezaban a agotarse.

Cuando volvió a insistir, decidí darle una respuesta definitiva. Con 18 años de edad y ninguno de experiencia no tenía muy claro cual sería esa respuesta. Tampoco pensaba que los cinco años de ella me dieran para grandes explicaciones. Así que cuando, una vez más, me preguntó por qué no tenía hijos, le respondí:
- Porque no estoy casada.

- Mi madre tampoco y tiene un montón.

Parece que, al final, ella sabía más que yo :)

Maestla

4 comentarios:

seraim dijo...

juas juas juas

Gabriela Querol dijo...

los niños de hoy en día tienen unas ideas que parecen mayores de lo que son y siempre muy originales. Me encantan "tus niños".

Luiz dijo...

Y que son los jaujillos?

norali dijo...

es maravilloso escuchar a los pequeños , son muy sabios .